Cinco recetas de baño para sumergirse en la serenidad

Aceites esenciales, flores secas, plantas aromáticas: una vez a la semana, componen un baño placentero. En el programa: paz del cuerpo y placer de los sentidos ... Flavia Mazelin Salvi

Para aprovechar al máximo estos pocos minutos de serenidad, es importante cuidar los detalles. Luz, silencio, comodidad. Algunos consejos marcan la diferencia: una luz de vela, la computadora portátil apagada, una toalla suave debajo del cuello. Evite el uso de jabón y champú al final del baño, ya que sus ingredientes activos alteran los efectos beneficiosos de los aceites esenciales. El pequeño extra: termine con una ducha fresca de unos segundos para tonificar la piel y activar la circulación.

Baño energético con plantas aromáticas

- 125 g de verbena

- 125 g de menta

- 125 g de romero

- 125 g de tomillo silvestre (herbolaria).

Estas plantas aromáticas son conocidas por su efecto de latigazo cervical. Mézclalos y sumérgelos en cuatro litros de agua hirviendo. Dejar en infusión un cuarto de hora, filtrar y verter en el agua de un baño muy caliente. Podrá inhalar a pleno pulmón el vapor tonificante de esta infusión gigante.

Hora del baño: veinte minutos. Más allá, tu cuerpo está tonificado, pero no tu piel.

baño de miel voluptuoso

- 350 g de miel

- 200 g de sal marina

- 100 g de bicarbonato de sodio

- 3 litros de leche entera (y orgánica)

- 4 cucharadas de aceite de almendras dulces

- 7 gotas de aceite esencial de limón (tonificante y revitalizante)

Vierta en el baño caliente los tres litros de leche hirviendo, miel (diluida en poca agua caliente), aceite de almendras dulces, sal marina, bicarbonato de sodio y finalmente gotas de aceite esencial de limón (diluido en un poco de agua caliente o aceite de almendras dulces). Las virtudes emolientes de la sal marina y del aceite esencial de limón combinadas con las propiedades nutritivas de la leche y la miel hacen de este baño un momento puro de placer y un cuidado completo de la piel.

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