Grupos de habla: compartir pena

Permitir que los padres que han perdido un hijo compartan su sufrimiento, sean escuchados, apoyados, entendidos ... Esto es lo que los grupos de autoayuda de la asociación Taming the Ausence, que proviene de para celebrar sus 20 años. Un primer paso en el comienzo de una reconstrucción. Reunión con Dominique Davous, cofundador de la sucursal de Ile-de-France de la asociación.

Entrevista de Margaux Rambert

¿Qué buscan los afligidos padres llamando a la puerta de su asociación?

Dominique Davous: Espero ante todo. La creencia de que es posible no permanecer en este estado de sufrimiento, en este asombro total. Cuando uno acaba de perder a su hijo, uno es aplastado por el dolor. Soy un padre de luto, mi hija murió hace diecinueve años. Con el paso del tiempo, es difícil recordar que podríamos estar en este estado.

¿Cuál es el propósito de los grupos de autoayuda ofrecidos por Taming the Ausence?

Dominique Davous: Ante todo, es para responder a la principal necesidad de los padres en duelo: hablar sobre su hijo desaparecido. Habla sobre eso hasta que estés agotado. Todo en medio de pares, personas que han vivido lo mismo. Lo que dicen los desconsolados padres es que solo aquellos que han estado allí pueden entender. El grupo también ayuda a luchar contra la necesidad de aislamiento y contra este sentimiento de malentendido y rechazo por parte de los demás. En términos más generales, es una esclusa social. Está aprendiendo a reintegrarse con los demás, a interesarse por él. Escucha el dolor de cada uno al reconstituir un pequeño grupo humano, que permite poco a poco recuperar el pie.

Los grupos reúnen a los padres que han perdido a su hijo debido a enfermedad, accidente, suicidio ... ¿Es esta diversidad un activo o una desventaja?

Dominique Davous: Estamos convencidos de que lo único que cuenta es la muerte del niño y la necesidad de integrar la realidad de esta pérdida, cualquiera que sea la causa. Pero es cierto que el proceso de duelo será diferente dependiendo de si uno ha perdido su hijo después de una larga enfermedad, donde uno ha podido prepararse, incluso si uno nunca se prepara, o cuando un accidente automovilístico brutal, o si el niño se suicidó, dejando una carta, o no ... Estas grandes diferencias significan que hay momentos en que las personas no podrán unirse. Pero en los grupos, eso constituye una riqueza. Entre ellos, los padres suelen decir "ah, pero a mí lo que me sucedió es menos importante que tú". No hay jerarquía en la pérdida o el sufrimiento.Pero esta diversidad ayuda a relativizar, a reabrir a otro.

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