"En la pareja, el reparto equitativo de las tareas es una ilusión"

Algunas parejas buscan compartir a 50-50 ...

Jean-Claude Kaufmann: Si estamos tratando de hacer 50-50, no vamos a llegar allí. Es mejor dejar los territorios, los deseos y los deseos de cada uno. Algunas tareas pueden ser intercambiables. Es interesante porque prueban el amor: es el que está disponible el que hará el esfuerzo de cerrar las contraventanas, sacar la basura ... Pero, por regla general, habrá una especialización yc es lo que atrapará a la mujer porque es más exigente y más competente en la mayoría de las áreas. Debemos estar atentos. En algún momento, también debemos movilizarnos, debatir, acordar el hecho de que es un principio extremadamente importante, pero sin tratar de aplicar lo imposible. La situación actual es esencialmente desigual, no podemos realizar milagros, incluso si, de hecho, algunas parejas llegan allí. Lo que debemos tratar de lograr son pequeñas progresiones, mejoras. Pequeñas victorias.

¿Eres optimista acerca de avanzar hacia la igualdad en el trabajo compartido?

Jean-Claude Kaufmann: En el corto plazo, no. Con la profunda crisis que estamos atravesando y el debilitamiento de la sociedad, hoy estamos asistiendo a una ligera retirada. Todos buscan puntos de referencia y los más protectores están en la identidad tradicional y en los roles marcados de hombres y mujeres. Por lo tanto, un desempleado estará menos involucrado en las tareas domésticas porque está perdido. Una mujer en situación precaria, se aferrará a su papel de madre. Y hoy, en barrios pobres, pobres y suburbanos, hay una reafirmación de roles de identidad de género muy fuertes. Los hombres jóvenes, "tipos", declararán desde el principio de la pareja que no les corresponde a ellos cocinar, por ejemplo. Hoy surge una idea que se opone a los universos femenino y masculino desde el comienzo. Para el futuro inmediato, soy pesimista. A muy largo plazo, soy más optimista porque solo podemos seguir avanzando. El corazón de la democracia es la igualdad entre los individuos. Pero el corazón de la diferencia entre hombres y mujeres se juega en la pareja. En una serie de miles de microdecisiones, palos de escoba, paño de cocina, esponja ...

Deja Tu Comentario