Después de dos fracasos, ¿cómo podemos seguir creyendo en la vida juntos?

Después de dos fracasos, ¿cómo podemos seguir creyendo en la vida juntos?

Después de dos parejas fallidas y tres hijos, ya no confío en la pareja, en la vida de dos. Tengo miedo. En este momento, hago un balance y estoy muy mal. Una mujer que se cuestiona ... (Ellen, 34 años)

Marc Molko

Psiquiatra

respuestas

Cada fracaso es una prueba difícil. La repetición de esta falla puede (comprensiblemente) haber socavado su confianza en la pareja y en la vida en común. Si cada relación es específica y si cada ruptura solo puede percibirse como la consecuencia de una relación entre dos personas, es importante preguntarse tal como lo hace. La aclaración de las dificultades relacionales pasadas puede ayudarnos en un trabajo de comprensión sobre nosotros mismos, solo y en contacto con los demás. Nos puede permitir evitar repetir los mismos "errores", o más bien las mismas "malas decisiones", tanto sobre la elección de nuestros socios como sobre la evolución de nuestras relaciones en la pareja.

También es esencial pensar lúcidamente sobre nuestra participación en el proceso de separación. Una mejor comprensión probablemente no aliviará el sufrimiento actual, pero puede ayudar a evitar la repetición de estas dolorosas historias. Las dificultades que afectan a las parejas son, de hecho, el resultado de problemas de relación "aquí y ahora" y de problemas personales más antiguos. En una pareja, cada uno viene con su "bagaje", sus propios modelos, sus creencias, para tratar de crear con su cónyuge un nuevo modelo de relación, único, fruto de la historia de cada uno y la interacción entre dos personas diferentes.

¡La elección de un compañero no es una coincidencia! Estas elecciones son complejas. Son el resultado de deseos, expectativas y creencias profundas. En gran medida determinan la especificidad de la pareja, su futuro, sus conflictos e incluso su separación o permanencia. Si ciertas elecciones establecen la base sólida para la creación de la pareja, en otras situaciones, las bases no resistirán la prueba del tiempo. Esto se refiere en particular a parejas formadas en una llamada relación terapéutica; cuando el compañero es designado para "sanar", reparar las heridas del otro o resolver sus problemas existenciales. La conciencia de nuestras expectativas puede permitirnos aprehenderlas a una distancia mejor, evaluar su legitimidad o su carácter totalmente utópico, tratar de liberarse de ellas y descargar al cónyuge de un peso que no le devuelve. no.

La pareja es un sistema dinámico en evolución que requiere rehabilitación permanente. Cuando su equilibrio se ve amenazado, en cada "ciclo de vida", en el momento del nacimiento, muerte, reubicación o partida de un niño del hogar familiar, puede aparecer una crisis grave.Pero no hay inevitabilidad. Por el contrario, ciertas crisis pueden ser el lugar para la reflexión sobre los problemas interactivos e individuales de cada uno, que por supuesto evolucionan a lo largo de la vida. Una aclaración de la relación y renegociación de las expectativas de ambos cónyuges es entonces la única salvación de la pareja para una evolución más positiva.

Marc Molko es un psiquiatra y terapeuta familiar. Él practica en el Centro Pluralis en París.

Deja Tu Comentario