Fui yo, en el exceso

Doce años de bulimia y doce años para admitir y comprender. Ya no puedo hacerme vomitar, siempre he sabido entre dos pesos: el peso de la remisión y el del Calvario. Y, curiosamente, siempre tuve un nuevo amigo en tiempos de remisión ...

En resumen, tengo 28 años y descubro solo ahora que no sabía cómo estar solo, sin compensar la comida, compras, exceso. La ventaja es que con la comida, desafié prohibiciones: el dulce, la grasa, todo fue, un campo de posibilidades abierto para mí. Fui yo, en exceso, fue mi libertad, lo que decidí hacer, en el sufrimiento pero solo ...

Han sido unas semanas que entiendo (después de años de terapia) y el camino todavía es mucho antes de que sepa cómo encontrar mi libertad en otro lado. Todavía estoy atormentado por la recaída, pero ante la perspectiva de finalmente asumirme por completo, levanto la cabeza. Una certeza: no tendré las respuestas de los demás y no me puedo remitir a mi madre para que me cuide como cuando tenía seis años.

Deja Tu Comentario