5 Llaves para detener los habladores

Están los conversadores impenitentes, los que aman hablar de sí mismos, o los que se confunden para dar su opinión y pronunciar un discurso. ¿Su punto en común? Ponen nuestros nervios a prueba y son difíciles de interrumpir. La psicoterapeuta y psicoanalista Diane Barth nos da cinco consejos para detenerlos.

Flavia Mazelin Salvi

Decode

Escucha atentamente a la persona que llama durante unos minutos y tratar de identificar lo que realmente motiva a su torrente de palabras: la necesidad de captar la atención? ¿El deseo de dominarte? ¿Su incapacidad para cambiar de tema porque está prisionero de un problema que tiene problemas para resolver? Este ejercicio disipará parte de la frustración causada por su escucha pasiva forzada y le permitirá posicionarse mejor.

Interrumpir

Disculpe por hacerlo y encuentre un tono y una fórmula adecuados para lo que ha decodificado. No se deje engañar si intenta un "me gustaría terminar de explicar", no dude en responderle que ha cubierto en gran medida el tema y que usted entienda.

Sea conciso

Después de la interrupción de llamadas, rebotar en una de sus palabras, tan breve y concisa, para mostrarle que usted ha escuchado y entendido y la palabra se encuentra ahora en su corte. No se deje interrumpir y no dude en repetir "es mi turno de hablar ahora".

Apreciese

No solo comente su discurso: comparta sus ideas y experiencias personales. O cambie el tema si así lo desea. Si su interlocutor intenta volver a sus palabras, nuevamente, no se deje intimidar, recuérdele que el tema de la discusión ha cambiado y que está retrasado. Un poco de humor puede ayudar a transmitir sus mensajes.

Finaliza la conversación

Si ha durado demasiado o el sujeto se aburre, digamos que debe finalizar la conversación porque tiene prisa o está cansado. Tenga en cuenta que la rudeza no está en el lado de quien rompe, pero que sin ninguna empatía, impone su verborrea sin pedir ninguna pregunta.

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