Demasiadas pantallas: los riesgos para los niños

Nacieron con Internet y manejan, desde una edad temprana, computadoras, teléfonos inteligentes y otras tabletas. ¿El riesgo de que nuestros niños consuman demasiada pantalla? Un empobrecimiento de su memoria.

Laurence Folléa Anne Pichon

¿Cómo aprenden nuestros hijos? Padres, profesores, investigadores, observamos a estos nativos digitales, "nacidos con Internet", como si fueran pequeñas personas verdes. "Sabemos que el cerebro puede cambiar a gran velocidad", explica Antoine Pélissolo, animador. del blog MediKpsy, psiquiatra y profesor del Hospital Pitié-Salpêtrière de París. Lo que no sabemos es qué sucede cuando no hay tiempo de recuperación cerebral. notemos que las zonas hablan en una lógica no funcional cuyo misterio aún no se ha descubierto. "

Lo que se prueba es que los niños" practican acciones repetitivas que desarrollan su conocimiento visual ". espacio, sus reflejos, sus capacidades de detección, pero tienen dificultades para realizar una tarea si no hay un estímulo que reviva la atención por un corto tiempo ".

Según la opinión de la Academia de Ciencias sobre niños y pantallas, se demuestra que, antes de los 2 años, "las pantallas no interactivas (TV y DVD) [...] pueden tener efectos negativos: peso, retraso del lenguaje, déficit de atención, riesgo de adoptar una actitud pasiva hacia el mundo "; y que, antes de los 6 años, "la posesión de una consola o una tableta personal presenta más riesgos que ventajas".

En adolescentes, "un uso excesivamente exclusivo de Internet puede crear un pensamiento de zapping [...] empobreciendo la memoria, la capacidad de síntesis personal e interioridad". "Participar en el mestizaje entre la cultura tradicional del libro y el de lo digital, recomienda la Academia, es necesario despertar a los niños para ejercer una conciencia reflexiva de su relación con las pantallas y mundos virtuales ". Una "educación para la autorregulación" de la que todos los adultos deberían sentirse responsables.

Algunos consejos

Protegerlos

Vamos a mostrar el ejemplo y medir nuestro propio consumo de pantallas. Leámosles libros largos, un capítulo cada noche, para que se acostumbren a un ritmo de pensamiento más amplio y les den "aguante" cerebral. Ayudémosles a tomarse el tiempo de elegir sus palabras cuando hablen, anímeles a practicar el drama, la música o cualquier actividad que requiera un largo aprendizaje y memoria.Establecer por plazos de "contrato" y tiempo de consulta adaptados a su edad. Jugar con ellos también es una buena manera de comenzar el diálogo.

Protéjase

La participación en grupos de intercambio de padres a padres ayuda a comprender mejor las conductas de los niños y adolescentes en sus vidas digitales.

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