El día que decidí ser feliz

Ser feliz es decidido y aprendido, dicen los defensores de la psicología positiva. ¿Pero por dónde empezar? ¿Cuáles son los primeros pasos para tomar en el camino de la felicidad? Nuestro periodista ha probado algunos ejercicios. Ella le dice a este primer día. Y sus efectos.

Margaux Rambert

"¡Si quieres ser feliz, se!" Me gusta mucho esta frase de Tolstoy, convencido de que nuestra felicidad depende mucho de nosotros. Pero tiendo a arruinar mi vida. Para sobre-criar, para estresar demasiado ... Así que decidí asegurarme de ser más feliz. Un trabajo diario que empiezo hoy.

Café, metro y mi computadora portátil

7h. Suena el despertador. En lugar de saltar de la cama, me tomo unos minutos para visualizar mi día ideal, como lo sugirió la entrenadora Sophie Machot. "Vamos donde decidimos ir. diga: "Este día va mal", es posible que tenga un mal día, porque incluso si hace cosas buenas, no le prestará atención. El mío promete estar ocupado, especialmente en reuniones importantes. Pero después de verlos, me siento bastante sereno.

07:30. Delante de mi tazón de café, comienzo mi segundo ejercicio: haz una lista de mis 101 Quiero . En un cuaderno pequeño , comienzo a escribir: "Vivir en el corazón de la naturaleza, escribir un libro, dar la vuelta al mundo ...". Este ejercicio, que parecía fácil a primera vista, no parece tan fácil ... "La gente no se permite soñar con sus vidas", dice Sophie Machot. ¿Qué es lo que quiero? "Registrar sus sueños, de lo más concreto a lo más loco, da una energía interna para encontrar lo que tiene sentido para nosotros a diario". Tengo que ir a trabajar. Tengo nueve sueños registrados.

08:45. Transporte público. Atestado, como de costumbre. Entonces, es el colapso inevitable. Mi buen humor de inmediato recibe un golpe. Me siento nervioso, frustrado, levantado en mí. Decido probar el método R. O. S. I. T. A. recomendado por el entrenador, para hacer frente a situaciones estresantes. La idea? Retroceda un paso en cinco acciones. Antes que nada respirar, entonces, para tratar de identificar la emoción que me habita, lo que provoca en mí y por qué. Y finalmente, determina lo que puedo hacer. Allí, en este caso, nada ... excepto para aprovecharlo para encargarse de algo agradable. Dejo mi libreta y continúo observando mi Quiero : "Crear una empresa familiar, tener un tocador ..." Finalmente llego a la oficina con cuarenta minutos de retraso. Pero mucho menos agotado de lo habitual.

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