Astucia con estrés

A menudo incriminado, nos permite dar lo mejor de nosotros mismos. Pero para disfrutar del buen estrés, debes aprender a dejar de ser el juguete de los malos.

Erik Pigani

¿Sabes que para obtener un diamante, tan puro carbono, la naturaleza somete las rocas a una presión y calor considerables? No hay suficiente presión y no pasa nada (o casi). Demasiado y la roca arde, se licua. En la vida, es lo mismo. Es la presión que nos permite superarnos, dar lo mejor de nosotros mismos, extraer nuestro diamante interno: un deportista bate un récord, un estudiante pasa un examen, un músico deja explotar su creatividad en el escenario ... Aquí además, una presión insuficiente disminuiría el nivel de motivación y los resultados serían peores.

Destacado hace unos 50 años por el endocrinólogo canadiense Hans Seylie, el estrés es "la respuesta de nuestro cuerpo a cualquier demanda o presión externa". Es el principio mismo de la vida, una alternancia de preguntas y respuestas entre el exterior, nuestro entorno y el interior, nuestra psique. Como sabemos, cuanto más un niño recibe estimulación e información, más desarrolla sus facultades mentales y su capacidad de adaptación. Desafortunadamente, también sabemos que demasiados requisitos convierten nuestras emociones en un fuego que licua nuestras facultades mentales. Sin embargo, hoy, cada día nos expone a muchas situaciones estresantes que no siempre administramos.

Un contexto general que los expertos dicen que está empeorando. En primer lugar, porque nuestra vida es cada vez más compleja y nos enfrentamos con mucha más información de la que teníamos hace una década. Segundo, porque nuestro entorno en sí mismo se está volviendo más y más complejo. Para luchar contra este aplastamiento de lo real, solo una forma: actuar. Es cuando nuestras posibilidades de adaptación se ven abrumadas por la situación y nuestras estrategias de respuesta ineficaces o inexistentes que se produce el estrés malo.

Pero podemos aprender a superar los límites. Vea a los seguidores de los "deportes extremos": su habilidad para realizar hazañas peligrosas no apareció de repente. Se entrenaron, día tras día, transformando el miedo en exaltación, desarrollando estrategias internas para ir cada vez un poco más lejos, más alto ... Al igual que estos grandes deportistas, llevamos dentro de nosotros estos recursos. Entonces es suficiente saber cómo reconocerlos y desarrollarlos.

¿Qué estrés eres?

No todos reaccionamos de la misma manera a las mismas situaciones. Para aprender a manejar el estrés, lo primero que debe hacer es conocerse a sí mismo. De acuerdo con la psicología del control, estaríamos divididos en dos grupos:

Los "internalistas" piensan que todo lo que les sucede depende solo de ellos mismos, de su actitud hacia la vida.Su frase clave: "Cuando queremos, podemos". Normalmente, son menos sensibles al estrés porque tienen el hábito mental de desarrollar un comportamiento apropiado en caso de problemas.

Los "externalistas", por el contrario, imaginan que todo lo que les sucede es culpa del destino, de los demás, de la suerte o la mala suerte. Su frase clave: "Uno nunca está seguro de nada". Son muy sensibles al estrés y deben aprender a manejarlo. Por supuesto, cada uno de nosotros puede oscilar entre estas dos tendencias, de acuerdo con los momentos de la vida. Pero el interés de esta tipología es que revela la noción de "estrés percibido": no es el evento o la situación (el factor estresante) en sí mismo lo que cuenta más, sino el valor que uno le concede.

Los efectos del estrés malo

Según el Instituto Americano de Estrés, el estrés negativo es hoy en día responsable del 75 al 90% de las consultas médicas y del 60 al 80% de los accidentes laborales. Es de hecho en el campo de la salud que este fenómeno es el más estudiado, especialmente desde la aparición de la psico-neuro-inmunología.

Ahora todos los médicos saben que las emociones juegan un papel decisivo en los procesos de enfermedad y salud: cada factor estresante (importante o repetido) debilita más o menos rápidamente nuestro sistema inmunológico. De ahí trastornos digestivos, asma, insomnio, problemas de la piel, depresión ... Estas enfermedades pueden tardar semanas, meses o años en aparecer. Así, muy recientemente, un grupo de médicos franceses explicó en televisión que la dolorosa huelga del transporte de París de diciembre de 1997 provocó una proliferación de enfermedades psicosomáticas en junio de 1998.

Treinta años de investigación y experimentación han demostrado ampliamente que Las técnicas de manejo del estrés pueden reducir o eliminar cualquier síntoma. Uno de los más famosos de estos estudios fue publicado en 1989 por David Spiegel en la revista médica The Lancet : 50 mujeres con cáncer de mama habían sido invitadas a participar en grupo semanal durante el cual podían expresar y compartir sus emociones. Al mismo tiempo, aprendieron una técnica de autohipnosis para controlar el dolor.

La comparación con el "grupo de control" (conformado por mujeres que no tenían este apoyo) reveló que todos habían experimentado la mitad del dolor, menos miedo, y su esperanza de vida se duplicó.

Deja Tu Comentario