Para mi hija

Han pasado siete meses desde que llegaste Etiopía. Conociste a tu papá y al corazón de tu madre. Recuerdo este octubre cuando sonó el teléfono para anunciar esta maravillosa noticia. Cuando vimos tu foto, ¡era obvio! Solo podría ser usted. Tuvimos que esperar unos meses más para abrazarte.

Cuando llegaste, nos adoptamos mutuamente mientras íbamos. Risas, lágrimas, sonrisas ... Desde hace algunas semanas, nos has llamado mamá y papá. No nos cansamos de eso.

Todas las dificultades que tuvimos antes de su llegada han quedado atrás, incluso si son parte de nuestra historia. Tu sonrisa, tu mirada, tu malicia, tu alegría de vivir, tu ira, tus tonterías ... son solo felicidad. Ser tu papá y tu mamá nos llena de alegría.

Pensamos mucho sobre sus padres etíopes. Siempre estaremos allí para amarte y acompañarte en tu nueva vida.

Deja Tu Comentario