Disminución en el deseo: "Tienes que querer luchar, estar motivado"

Sin duda, debemos ser actores de nuestro deseo. "Si nos vamos, lo encontramos", dice Laura Beltrán, psicóloga y sexóloga. Con o sin terapia.

Entrevista de Marie Cauro

Psicologías: ¿Hay especificidades de género en las fluctuaciones del deseo?

Laura Beltran: Si los hay, provienen de una construcción social y cultural. En los hombres, lo veo en consulta, es una pena no querer, les alcanza en su hombría, mientras que las mujeres sufren sin ser lastimadas en su feminidad. Se supone que quieren todo el tiempo. ¡Basta! Hay algo cíclico en el deseo, evoluciona en el curso de la vida, durante una historia. Para ambos sexos.

¿Cuál es nuestro margen de acción?

Laura Beltran: Hay dos tipos de deseo. Uno, "espontáneo", viene solo. Solo tienes que ver al principio de una historia ... Pero él no tiene un contrato permanente. El otro es reactivo, vinculado a un clima de torsión, a la estimulación, a una disposición psíquica ... Se puede tratar de ser un actor de este deseo. Debemos ocuparnos de eso, interesarnos por él. Él es periódico y flojo. Si lo dejamos en el plan, sí, está fuera de control. Pero podemos preparar algo para dos para hacerle cosquillas, para provocarlo. Y él regresará. No creo en el determinismo "se embota, nos damos por vencidos". Tienes que querer pelear, estar motivado. A veces, los eventos son suficientes para hacer que reaparezca: un viaje, un cambio de trabajo o un duelo que da una renovación de la vida. Pero podemos ir a buscarlo. Si vamos, lo encontramos. Esta no es una exploración increíble en el desierto. Hay muchas cosas que las parejas saben pero que han abandonado. Debemos reinventar todo eso.

¿Qué podemos esperar de una terapia para revivirlo?

Laura Beltran: Cuando las parejas consultan, existe un apego real, el deseo de hacer que las cosas sucedan, el otro, uno mismo ... Motivación, el deseo de permanecer juntos . Esta es la clave. El papel del terapeuta es ayudar a poner las cosas en orden, dar pasos, niveles, para que la pareja progrese a su propio ritmo. No todos son capaces de dar un salto de altura, pero todos saben cómo subir las escaleras una por una. Algunas veces el deseo no regresa, por otras razones. La "compatibilidad sexual" no existe de una vez por todas, está construida en conjunto. Es muy posible que hayamos sido compatibles y ya no sean compatibles. No ser envidiado también puede ser un signo. La terapia le permite dejar de luchar para permanecer juntos.

Laura Beltran es la autora, con Heidi Beroud-Poyet, Las mujeres y su sexo, ya no tienen dolor, vuelven a conectar con su deseo, siéntanse libres (Payot).

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