Disciplina positiva con los adolescentes: ¿funciona?

Madre de cuatro niños, nuestro periodista estaba en constante conflicto con los dos ancianos. Ella y su esposo asistieron a talleres educativos de un nuevo tipo para mantener el diálogo sin gritar. Historia de un aprendizaje difícil pero útil.

Marie Le Marois

En 2012, León, nuestro segundo hijo, 13, había llegado a ser tan firme que consultamos terapeuta de los padres, sin éxito. Fue entonces cuando descubrimos talleres de Disciplina Positiva (DP). Nosotros, que tuvimos informes tan tensos con él, al principio nos agradó poder volver a conectar con la benevolencia en que se basa este trabajo. Pero hemos tendido a olvidar el aspecto de firmeza y cambiar a la laxitud. Después de tres sesiones, integramos el enfoque y vivimos un año de relaciones tranquilas. Y sin la práctica regular o entrenador, reanudamos nuestros malos hábitos, y la relación se encendió de nuevo ... La publicación en septiembre de 2014 del libro La disciplina positiva para los adolescentes nos trajo un segundo aliento.

El RFP no proporciona "listo para usar". Hay varias herramientas (citadas entre comillas a continuación) que cada padre debe aprender a manejar según el temperamento de su adolescente y la situación. Así es como los aplicamos. En papel, puede parecer un poco robótico (para tal dificultad, aplico ese procedimiento). Pero, por supuesto, nada funciona por arte de magia. Y estos conceptos no funcionarían sin amor, sin creatividad y tenacidad.

Insolencia

Jules, 15 años, regresa de la universidad, agresivo. Él es odioso, insolente e insulta a sus hermanos. Muy molesto, me dejo llevar, acorto su cena y no vengo a decir buenas noches. Por la noche, me doy cuenta de que su agresividad no está relacionada con nosotros, pero esconde un problema (lo que llamamos en DP la "identificación detrás del comportamiento inapropiado"). Lo invito a comer al día siguiente ( "seleccionada tiempo"), lo que le permite confiar a las burlas que sufrió a manos de sus compañeros, y poner palabras a sus sentimientos ( "habilidades de aprendizaje socio-emocionales" ). Propongo encontrar una solución para ayudarlo a encontrar su lugar en el grupo.

Casa

Exasperado por la "pocilga" de Leo, lo llamo voy a tirar sus cosas por la ventana. Quiero que él cumpla, solo estoy multiplicando su oposición. Él empuja la puerta de su habitación desde adentro, yo desde afuera. Él arroja un objeto hacia mí, una bofetada. Estoy fuera de mí, en lágrimas. Al ser este equilibrio de poder en vano, opto por un "tiempo de descanso" (TP) de una hora que me permite bajar de presión.Por su propia cuenta, viene a disculparse. Lo tomo como un regalo y lo dejo allí. Error: el TP sin el trío "debate + búsqueda de solución + seguimiento" no permite avanzar. Debería haber acordado qué es una habitación en orden y una solución aceptable para todos (¿ordenada una vez por semana?). La cooperación implica llegar al adolescente en el corazón de su problemática y transformarlo en una oportunidad de aprendizaje.

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