Cultivar su jardín es un acto político

¿Cuán sorprendente es la brecha entre los ciudadanos y aquellos que se supone que los representan? ¿Quién todavía siente que puede participar en las elecciones que conciernen a su futuro? Nuestros líderes ciertamente han tomado el timón después de una votación, pero muchas de sus decisiones no corresponden a lo que fueron elegidos. Su tarea se limita a una prueba aleatoria de la vida cotidiana, que no abre perspectivas para el futuro. Peor aún: lo aniquila, asegurando la durabilidad de un modelo de crecimiento ilimitado que nadie ignora que es incompatible con la finitud de los recursos planetarios.

A pesar de nuestra increíble tecnología, hemos inventado la sociedad con peor desempeño en la historia de la humanidad, la más cara en términos de energía, la más destructiva en términos sociales y la menos resistente, porque dependiente de un combustible fósil en proceso de agotamiento ... Y perseveramos: lo que queremos decir con "político" es similar a la implacabilidad terapéutica de un sistema económico moribundo. A medida que la desconfianza en las políticas se normaliza, la incomodidad y la precariedad ganan terreno. Se culpa a su vez a la mala gestión del Estado, a las exacciones de las industrias, pero no se cuestiona el principio fundamental de nuestra sociedad: esta lógica del mercado que confisca a los hombres lo que la naturaleza les dio, la vida, el agua, suelo, semillas ...

Al impulsar la lógica actual, uno podría imaginar un cártel global que sería el dueño del planeta y nos haría a todos los inquilinos. Reinventar la política es proteger nuestras fuentes de vida de esta lógica comercial que solo empobrece poblaciones enteras y destruye ecosistemas en países que están dotados de riquezas naturales. La ecología es mucho más que un aderezo sobre las heridas del medio ambiente. Nos lleva a repensar nuestra industria, nuestra medicina, nuestra educación, nuestra comida ... Nos invita a salir del botín organizado para restaurar la economía en su función más noble, que es distribuir las necesidades en beneficio de la mayoría gran numero

Nuestras opciones de consumo son políticas en acción. Todo lo que podemos hacer para empoderarnos a nosotros mismos, es decir, para satisfacer nuestras necesidades sin pasar por los fideicomisos, es un acto político. Incluso nuestro país, dice desarrollado, ya no puede garantizar su autonomía alimentaria. Hemos matado nuestros suelos con pesticidas, nuestras aguas están contaminadas, nuestras abejas están desapareciendo, los OMG son un fraude abyecto. Ese petróleo se agota y se asegura la hambruna. Por eso es vital apoyar la agricultura, fomentar la multiplicación de Amap (Asociación para el mantenimiento de una agricultura campesina).Cultivar su jardín es hoy un acto político.

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