Me encantó mañana brumosa

J Me encantaron las salidas, los amigos y las noches de borrachos. Las discusiones vaporosas alrededor de un cigarrillo, ahogándose en los ojos de un extraño. Esta nueva piel y sentidos agudos. Me encantaron las mañanas inexistentes, brumosas, dolorosas y calientes. Fines de semana que duran una noche y recuerdos que nunca me dejaron la semana. La ciudad, a las cinco de la mañana, me pertenecía. Sus calles, sus mercados que se abren, y los gatos que maullan en cubos de basura, como en las películas americanas. Las salidas despreocupadas, los flirteos y luego los amigos, era mi vida.

Hoy tengo treinta años, vivo con alguien. Hoy construyo mi vida, dos. Mis fines de semana tienen dos días. Mis mañanas tienen tres horas y mis semanas tienen tres lunes. Me voy a casar en seis meses y perdí la vida. Mis amigos ya no me invitan, la noche me ha olvidado y los vapores se han ido. Feliz de preparar mi boda, de imaginar mis tardes de invierno alrededor del árbol, a veces sucede, en coche, llorar suavemente. Me imagino de nuevo que mis manos se deslizan alrededor de un vaso, mis ojos descansan en un momento y mi vida se vuelve ensueño.

Deja Tu Comentario