En el trabajo, que garantizan el bienestar de sus colegas

Estos son "Bienveilleurs". Los empleados que se niegan a limitar las relaciones de trabajo a un simple "hola-adiós" como suele invitar a la tensión y el individualismo que puede reinar en la oficina. Frente a este fenómeno, los "benevolentes" están convencidos de que cuidar a los colegas es una promesa de bienestar general en el trabajo.

Entrevista de Lucien Fauvernier

¿Qué pasa si no dejamos nuestras emociones en la puerta de la oficina? Durante quince años, los investigadores del muy serio Compassion Lab de la Universidad de Michigan en los Estados Unidos cuestionan el interés de actuar con empatía hacia sus colegas. Su investigación ha sacado a la luz un tipo de empleados particularmente benévolos, llamados "manipuladores tóxicos" a través del Atlántico. En Francia, el investigador Gilles Teneau y jefe del Centro de Investigación para la Resiliencia Organizacional (CIRERO), es uno de los primeros en mirado el perfil de estos empleados no es como los demás. Generalmente, los gerentes o mandos intermedios, están particularmente atentos a las preocupaciones y ansiedades de sus colegas. Un comportamiento que caracteriza a estos empleados como "catalizadores del sufrimiento", según Gilles Teneau. Actuar con empatía, sin interés ni juego de poder, les permitiría proporcionar en algunos casos soluciones reales a los problemas de los miembros de su equipo. El resultado de esta benevolencia en las relaciones profesionales: una ganancia real de bienestar para cada uno y una mejor cohesión dentro de la empresa.

Desarrollar la benevolencia en el trabajo, sino que también es el reto de "Bienveilleurs" La Fabrique Spinoza, el "pensar en la felicidad de los ciudadanos tanque." Para Véronique Olivier, director del proyecto, ha llegado el tiempo para que todos "se convierten en el bienestar co-agente de la otra, por lo que las relaciones laborales han mejorado."

¿Cómo "Bienveilleurs" quieren desarrollar la benevolencia en el trabajo?

Véronique Olivier: La mayoría de los empleados piensan que la cuestión del bienestar en el trabajo no es realmente su responsabilidad. En realidad, somos los principales responsables de nuestra armonía profesional y bienestar. Mostrar más bondad se traduce por acciones concretas: tomarse tiempo para el otro, intercambiar en una confianza mutua. A veces, el mero hecho de ser libre de hacerle una pregunta a un colega puede liberar un estrés insoportable. Otra iniciativa, por ejemplo, la del ángel guardián. Se trata de elegir a un colega en particular a quien prestarle atención, para quien podemos ponernos a nuestra disposición y convertirnos en una referencia dentro de la empresa.Estas prácticas brindan bienestar a todos los niveles, desde aquellos que muestran amabilidad y empatía, hasta aquellos que pueden encontrar oídos que escuchan y apoyo moral.

¿Podemos todos llegar a ser "benevolentes"?

Véronique Olivier: Todo el mundo puede ser benevolente, pero igual tiene que quererlo. Los empleados más interesados ​​en nuestra iniciativa trabajan en empresas pero no encuentran apoyo, relación en el sentido estricto del término. También está el caso de algunas profesiones liberales, maestros o abogados, por ejemplo, que pueden trabajar en colectivo pero escapan a los recursos humanos y, a menudo no tienen a nadie que los apoye o los escuche. Si no se ejerce una vigilancia sobre el bienestar de estos trabajadores, es esencial que se conviertan en actores en su propio equilibrio, pero también contribuyan, por un vínculo de causa y efecto, al de los demás.

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